Papá , ¿Cuánto ganas?
La noche había caído ya. Sin embargo, un pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido; el motivo bien valía la pena: estaba esperando a su papá.
Los traviesos ojos iban cayendo pesadamente, cuando se abrió la puerta; el niño se
incorporó como impulsado por un resorte, y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:
-Papi, ¿cuánto ganas por hora? –dijo con ojos muy abiertos.
El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta:
-Mira hijo, eso ni siquiera tu madre lo sabe, no me molestes y vuelve a dormir, que ya es muy tarde.
-Si papi, sólo dime, ¿cuánto te pagan por una hora de trabajo? –reiteró suplicante el niño.
Contrariado, el padre apenas abrió la boca para decir:
-Ochocientos pesos.
-Papi, ¿me podrías prestar cuatrocientos pesos? –preguntó el pequeño.
El padre se enfureció, tomó al pequeño del brazo y en tono brusco le dijo:
-Así es que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?. Vete a dormir y no sigas fastidiando, muchacho....
El niño se alejó tímidamente y el padre, al meditar lo sucedido, comenzó a sentirse culpable: "Tal vez necesita algo", pensó, y queriendo descargar su conciencia se asomó al cuarto de su hijo y con voz suave le preguntó:
-¿Duermes hijo?
-Dime papi, respondió él entre sueños.
-Aquí tienes el dinero que me pediste.
-Gracias papi –susurró el niño mientras metía su manita debajo de la almohada, de donde sacó unos billetes arrugados-. ¡Ya completé! –gritó jubiloso-.
Tengo, ochocientos pesos..., ahora papá:
¿ME PODRÍAS VENDER UNA HORA DE TU TIEMPO?

4 comentarios:
esta bonito esta anecdota me gusta en lo personal chaoooo!!!!!!!!!!!!
q bonito me hiso llorar =S =S
BUENO REALEMENTE ME CONMOVIO ESTA ANECDOTA ES MUY REALISTA A VECES NO NOS DAMOS CUENTA EL POCO TIEMPO Q LE DEDICAMOS A LAS PERSONAS QUE AMAMOS, VALOREMOS EL TIEMPO Q PASAMOS CON LOS NUESTROS PORQ DESPUÉS LO LAMENTAREMOS!!!
POS OTRA VEZ ME FELICTO PORQ ME QUEDO PRECIOSA JAJAJAJAJA
BYE! <3
en esta anecdota se refleja las pocas atenciones que muchas veces las personas nos prestan o aveces ni caso nos hacen y cuando nos buscan ya es demaciado tarde se arrepienten a todas las personas que lean esta anecdota espero y se den cuenta que el tiempo es oro
Publicar un comentario